Clausura simbólica del Monumento a los Montejo.


Clausura simbólica del Monumento a los Montejo.
Iván Vallado Fajardo
El señor Peón Ancona, cronista de Mérida, primer promotor de la erección de la  estatua a los Montejo volvió a escribir una nota periodística. Ahora nos advierte del inicio de la segunda Guerra de Castas que, según él, va a estallar cuando una multitud de desfrenados, aprovechando el tumulto de las fiestas patrias, destruirán la estatua de su amado ancestro. Buen chiste.
Pero los adjetivos que prolija para descalificar a los que no queremos una estatua de Francisco de Montejo en Mérida son en su enorme mayoría falsos y mediocres. Sorprende, por que uno esperaba algo mejor del “cronista”, pero se remite a repetir chismes de la calle entre antipriístas ardidos.
Tristemente el “cronista”, tampoco respondió a las objeciones que se han hecho sobre el monumento. Principalmente, el anacronismo que supone alabar a un etnocida y la bajeza moral implicada en ello.
No sabemos por qué no enfrenta las objeciones. Posiblemente porque no podría probar que su ancestro no fue un etnocida o porque no lee otra cosa que no sea el Diario de Yucatán y Artículo7, como si no supiese que existen muchos otros medios no sólo en la prensa escrita, sino en Internet, televisoras, estaciones de radio, etc.
Tampoco parece entender por qué el movimiento contra la estatua de los Montejo, no es un movimiento hispanófobo, ni indigenista, ni partidista y, principalmente, no es un movimiento violento que pretende usar la fuerza. Hemos expresado en sobradas ocasiones que no se pretende derribar nada por la fuerza, que se hizo y se seguirá solicitando formalmente a las autoridades el retiro de las estatuas y son éstas las que eventualmente tendrían que quitarlas.
La única nota que habla de retirarlas por mano propia es del padre Lugo en internet, pero su autor no ha vuelto a decir nada, ni fue la primera nota en contra del monumento (dos días antes se publicó una artículo mío en Por esto! 25/junio). Pero, eso sí, la declaración del padre Lugo se usa como estandarte para descalificar toda oposición a las estatuas y acusarnos de vasánicos destructores de la civilización. Esto no sólo es doloso, sino hasta cobarde.
Muchos de los que no queremos una estatua del citado conquistador, hemos hablado de hacer que se retire por parte de las autoridades. No somos los vándalos que imaginan. Somos simples ciudadanos concientes de la estatua es anacrónica y racista, hace apología de un etnocida y que eso es indigno para cualquier ciudad del mundo. Esto es impropio para todos los yucatecos que conocen de historia, que NO son racistas y NO se tiene que ser indígena para indignarse.
Los que han tratado de respondernos, no pueden hacerlo sin recurrir a argumentos racistas, por lo que la controversia sobre el monumento ha hecho que aflore la gran ignorancia y el racismo en nuestra ciudad. Por lo mismo, hemos estado –en el facebook- siempre dispuestos a debatir, pero no hemos encontrado ningún argumento serio que no sea racista. También hemos demostrado que el ser fundador no es en sí motivo de ninguna honra y menos si se funda sobre los cadáveres de gente que no tenía por qué ser masivamente asesinada. De hecho, la vía violenta de conquista estaba cerrada por una bula del propio Papa en 1537, ocho años antes de la conquista de Yucatán.
Por eso pedimos a la alcaldesa que tome en cuenta nuestra opinión (no la opinión de una sola persona que se siente conquistador) y si se requiere, que se haga consulta pública al respecto. Hemos dicho que se pida a arquitectos, escultores artistas un  proyecto que sustituya la estatua, no con otro guerrero, ni maya, ni español, ni yucateco, ni mexicano.
Repito: el monumento no debe tener ningún motivo bélico, ni tener asociación alguna con procesos etnocidas. O sea, lo único que en el fondo se desea, es no alabar a un cerdo.
Hemos convocado en el facebook a otra manifestación pacífica el 15 se septiembre, en la que se celebrará una CLAUSURA SIMBÓLICA del monumento. SIMBÓLICA. ¿Entienden? Nadie lo va a tocar para no embarrarse. Tampoco habrán “enemigos de la civilización” ni vesánicos salvajes.
Se pide “alto a la discriminación” en varios idiomas, porque creemos que ninguna ciudad de mundo debe erigir estatuas a etnocidas. México tiene varios convenios internacionales firmados sobre Derechos Humanos, mismos que prohíben la apología del delito. Por esto la estatua no sólo es inmoral, sino violatoria de los Derechos Humanos.
Y estos acuerdos son los que haremos valer, incluso en tribunales internacionales, si la estatua no es retirada por la autoridad municipal que sea, del partido que sea. Nuestro movimiento es pacífico, civilista y legal. No pertenece a ningún partido, tampoco lame suelas a nadie, ni está en venta. El evento es público, la invitación es abierta.

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